Objeto de estudio, función y finalidad de las Política Públicas

El presente blog de manera introductoria pretende elaborar todo un marco de comprensión referente a la temática de las Políticas Públicas; en esta primera entrada se pretende explicarlas desde la perspectiva que tienen como un objeto de estudio, sus funciones y las finalidades que persiguen. Pero es conveniente dilucidar en primera instancia ¿qué es una Política Pública? Torres y Santander (2013), muestran una definición simple y acorde a la necesidad de este blog.

La política pública hay que comprenderla como el resultado de una acción colectiva que se desarrolla en lo público y de una serie de transacciones políticas, en donde el gobierno ya no tiene como único objetivo ejecutar lo planeado, sino también garantizar la coordinación y la cooperación de los actores clave (p.56).


Ahora bien, desde el contexto general las Políticas Públicas se refieren a las intencionalidades del Estado o Gobierno en ejercicio, que responden a acciones específicas en diversos temas colectivos, para atacar fenómenos sociales como delincuencia, pobreza, desempleo, entre otros. Con esto en cuenta es posible identificar que la política Criminal y Educativa, por ejemplo, atienden situaciones o contextos específicos de la población, para generar mejores condiciones y calidad de vida al colectivo social costarricense.

En esa misma línea se puede decir que la Política Criminal, atiende a la resolución de aspectos inherentes a la delincuencia y comisión de delitos; la Política Urbana por su parte se ocupa de un desarrollo a lo micro de las comunidades, a través de distintos objetivos, atendiendo necesidades y carencias en materia de desarrollo urbano; ambas dentro del marco de las Políticas Públicas, pero que a todas luces ambas gestan una relación intrínseca con las necesidades proyectadas por las intencionalidades del gobierno y que se desarrollan por medio de un plan de acción con la ayuda de los diferentes actores sociales, políticos, económicos y la institucionalidad en general.

Para tener una noción más amplia de los tipos de Políticas Públicas existentes en Costa Rica y generadas a partir del proceso que realiza el Ministerio de Planificación y Política Económica (MIDEPLAN), se recomienda el acceso al siguiente enlace:

https://documentos.mideplan.go.cr/share/s/iFRzt6jgRMmQWu57hVIOPg

Fuente: MIDEPLAN (2020).

Con todo lo anterior claro, resulta importante la comprensión de las Políticas Públicas como objeto de estudio, en ese sentido parafraseando a Torres y Santander (2013), se puede vislumbrar desde el conjunto coordinado de acciones predeterminadas, es decir, las intencionalidades en función de necesidades sociales, legales, económicas o de otra naturaleza, que se producen a través de una decisión deliberada (analizada y reflexionada) “que refleja una elección y voluntad política en torno al objetivo colectivo” (Torres y Santander, 2013, p.56).

Entonces es posible inferir que las Políticas Públicas nacen a partir de una necesidad aparente, creencia o situación problemática que se expone en determinado contexto y que, por medio de la representación política encomendada a los gobernantes, se dirigen los esfuerzos necesarios y encausados a solventar, mitigar, mejorar o fomentar desde lo positivo, la problemática social presente. Pero es fundamental destacar dos factores de importancia, el interés latente y la voluntad política.

Para nadie es un secreto los escándalos de corrupción que se han develado en el país, entonces la voluntad política se encuentra sujeta al interés latente en la representación política encomendada a los gobernantes, entonces si el interés latente del gobernante se direcciona a actos poco éticos y corruptos, la voluntad política de sus decisiones estaría en la misma dirección del interés motivacional que posee.

Pero retomando la temática, dentro del contexto del Estado el análisis de factores que integran los aspectos de las Políticas Públicas puede ser multicausales y tener diferentes dimensiones, o fines que pretenden cumplir, todo ello en función de un plan de gobierno previo a las elecciones y que se acciona por medio de la institucionalidad para echar a andar el desarrollo de estas.

Es importante de la misma forma considerar y exponer cual es la función primordial de las Políticas Públicas, de acuerdo con Torres y Santander (2013), expresan “la utilidad del poder público para canalizar recursos sociales en procura de la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos” (p.15). En esa misma línea, se puede interpretar su utilidad como un proceso para atender las situaciones sociales con la gestión de los recursos disponibles y los bienes de la colectividad en el marco de una administración por parte de los entes estatales en ejercicio y de pertinencia.

Para cerrar esta primera entrada al blog, se desea comprender y exponer la finalidad que persiguen las Políticas Públicas, en el entendido de una gestión adecuada y consiente de la labor que ejecuta el Gobierno como representante del Estado, y la necesidad de desarrollo social que permita a las personas habitantes de país, convivir y desenvolverse dentro de comunidades seguras, armoniosas, en términos de igualdad de oportunidades y en equidad para las personas más vulnerables.

En ese contexto la finalidad que a grandes rasgos buscan las Políticas Públicas en general, es la generación de oportunidades, condiciones y posibilidades para las personas habitantes del país, en el sentido de mejorar su desarrollo social, educativo, cultural, económico y como un ser humano con necesidades y derechos garantizados, que le permitan llevar una vida en paz, seguridad y  sin discriminaciones de ningún tipo; todo ello por medio del proceso reflexivo que le permita al ciudadano elegir los mejores gobernantes, para atender las necesidades propias del país, funcionarios que trabajen por un mejora real en las condiciones de muchos costarricenses necesitados, que mejore la gestión empresarial y comercial del mercado nacional e internacional en que se proyecta Costa Rica, que sea posible vivir en un país seguro, sin miedo a la delincuencia y al narcotráfico, que las expectativa de vida se larga y fructuosa para los costarricenses, que la educación sea de primer nivel, entre muchos otros aspectos que garantizan un sociedad plena y que subyace al amparo del Estado de Derecho.

Relación entre Políticas Públicas y la criminología

En esta segunda entrada del blog, se va a particularizar un poco más el tema de las Políticas Públicas y darles una dirección en la relación que poseen estas con la disciplina de la Criminología y es que, al darles este norte, apuntamos a una serie singular de Políticas Públicas que se extienden hacia la compresión del delito en el colectivo social como fenómeno que necesita ser estudiado. Pero primero es importante integrar ambos conceptos, lo que da como resultado una la acepción de una Política Criminológica como tal.

En este sentido según Chincoya (2013), la conceptualización de Política Criminológica nace a partir de un concepto evolucionado y distanciado de una Política Criminal, para el autor su adjetivo no solo circunscribe su objeto de estudio a lo criminal, en esa línea el mismo acota que la Política Criminal “históricamente, ha sido utilizada por el derecho penal como fuente de su legitimación, en la medida que le ha servido para la formulación de criterios político-criminales de índole represivo y anti garantistas” (p.103).

A partir de la afirmación adjuntada de la Política Criminal como un componente en la evolución de las Políticas Públicas en esta materia, se puede inferir que la Política Criminológica se presenta como una evolución de la Política Criminal, “su objeto de estudio no solamente son las decisiones que se toman desde el Estado para la prevención de la delincuencia, sino también el análisis de las estrategias que se generan a iniciativa de la sociedad civil” (Chincoya, 2013). En esa misma línea, el autor aporta que se puede establecer que la Política Criminológica aborda el fenómeno criminal extensamente y no selectivamente como la Política Criminal.

Es observable la diferenciación entre una Política Criminal y una Política Criminológica, pues la primera es ciertamente más alineada a dar una respuesta penal por parte del Estado en función del Sistema de Administración de Justicia, ante el comportamiento criminal en la sociedad, con una intencionalidad represiva y punitiva. Por su parte la Política Criminológica, además de contemplar la Política Criminal, amplía su espectro de acción hacia la atención preventiva del delito antes de que este se llegue a dar en la sociedad, por medio de las instituciones inmersas en la seguridad social, como los cuerpos policiales, comunidades, centros educativos, programas de ayuda, rehabilitación y educación social, entre otros.

Con estos aspectos claros es posible considerar un campo de acción más amplio por parte de una Política Criminológica versus una Política Criminal, al considerar diversos elementos que inciden en el comportamiento criminal que tiene determinada sociedad, la función integrada del estudio, prevención y represión del fenómeno delictivo se vislumbra como modelo adecuado de atención y necesidad urgente de la seguridad del país.

Fuente: https://i.ytimg.com/vi/jB2gQy6QR8g/hqdefault.jpg


Parafraseando a Chincoya (2013), la Política Criminológica aborda temas como la modernización del sistema de justicia penal, el combate a la impunidad, el fortalecimiento del sistema penitenciario, la prevención del delito, la generación de confianza institucional, el combate a la corrupción, el fomento de la cultura de la legalidad, el respeto irrestricto a los derechos humanos y el impulso a la participación ciudadana.

Sobre esta misma línea es que la que en su fórmula mejorada la Política Criminal va más allá de un simple conjunto de políticas sociales y políticas penales, que son formuladas por el Estado, tendentes a prevenir las causas, individuales y sociales, de la delincuencia y de la violencia. Por lo que integra en su accionar integral la participación ciudadana, para la prevención del delito y el combate a la delincuencia, además según Chincoya (2013), cuenta con 4 pilares, a saber, las instituciones que integran al sistema de justicia penal, el derecho penal, los medios de comunicación masiva y la participación comunitaria.

Con esto claro se pueden establecer como relación de estos tres ejes promulgados en la mejorada Política Criminal, a saber, la Política Criminológica, la Prevención del Delito y participación ciudadana, como puntos estratégicos que fomentan e impulsan un combate desde diversas aristas, hacia el fenómeno criminológico que tanto afecta a la sociedad. Son puntos claves que se encuentran su vértice en la articulación de las intencionalidades promulgadas en las Políticas Públicas en materia de seguridad ciudadana, como respuesta al cambiante y evolutivo modo delincuencial, el cual debe ser abordado desde perspectivas sociales, culturales, integrales y coyunturales de la sociedad actual, para que de esta manera se pueda mitigar al máximo, permitiendo integración social e institucional, direccionamiento estratégico y una convivencia de paz y de no violencia en las sociedades.

Para entender el efecto de cambio que han seguido las Políticas Criminales y su tendencia evolutiva se recomienda la lectura del libro de Merino (2018), que se encuentra el siguiente link:

https://www.marcialpons.es/libros/tendencias-de-la-politica-criminal-contemporanea/9788491234944/

La importancia de la interdependencia entre una Política Criminal, la Prevención del Delito y la participación ciudadana, son fundamentales para crear una Política Pública que apunte a tratar desde la perspectiva criminológica el fenómeno criminal en el país, sus relaciones y puntos comunes, se establecen en una nueva política que circunscribe un modelo novedoso e integral para el abordaje del fenómeno criminológico, aunque pueden verse diversas corrientes y enfoques, lo que sobresale en estas, es la necesidad de una comunión de los diferentes actores sociales en función de una lucha constante y mancomunada a mitigar el delito y la violencia en la sociedad.

Para cerrar la presente entrada al blog, es importante de la misma forma entender el contexto costarricense de frente al combate a la delincuencia, en donde la ausencia de una Política Criminal formal, es uno de los mayores desatinos en la materia de trato a la seguridad y combate a la delincuencia; por otra parte, la acción independiente que toman las acciones preventivas y represivas como si trataran fenómenos de diferente naturaleza o criterio, por lo que no está demás decir que lo con lo que se ha expuesto hasta este unto en este segundo aporte, la necesidad de un Política Criminológica en Costa Rica es imperante y fundamentalmente necesaria para repeler el flagelo criminal que asola a las comunidades costarricenses.

Proceso de formulación de una política estatal y entes rectores

De manera concurrente en el desarrollo del presente blog se hace la exposición sobre el cómo se llega a dar vida a una política estatal y comprender cuales son los entes rectores que determinan su proceso, ese en esencia es el tema central que aborda esta tercera entrada del blog académico, por lo que se muestra en este aporte el contexto de lo general a lo específico, para la comprensión de la temática.

Antes de abordar forma particular y contextualizada el proceso de formulación de una política del Estado es importante realizar una observación a lo que en la generalidad da vida a una Política Pública. En primera instancia es importante tener en cuenta que toda intención de un Estado se desprende de un plan de gobierno que se establece en el periodo de elecciones populares previos a ganar eventualmente las elecciones presidenciales, todo ello como parte de un partido político, con influencias ideológico-sociales y con idealizaciones de lo que se debe mejorar en el país y en lo que se debe enfocar su trabajo en un eventual gobierno elegido por el pueblo.

Entonces, al ganar las elecciones las propuestas generadas en la campaña presidencial (plan de gobierno), va dando forma a lo que se proyectan como posibles políticas públicas a transformar o crear dentro del ejercicio gubernamental, que por cuatro años brindará al pueblo para lograr mejorar sus condiciones actuales. En e entendido que lo expuesto en el plan se debe materializar por algún medio normalizado y legitimado para ser traído a la realidad social, y la forma adecuada es mediante la promoción de Políticas Estatales, que mediante el proceso normalizado permitirá la creación de políticas públicas formales; a manera de ejemplo se presenta el siguiente esquema para ilustrar lo explicado hasta este punto.

                                            Fuente: Elaboración propia.

Ahora toca el abordaje del proceso de manera particular, respecto a como se desarrolla una Política Púbica en Costa Rica, lo primero es identificar al Ministerio de Planificación y Política Económica (MIDEPLAN), como ente rector, gestor y evaluador de todas aquellas pretensiones o intencionalidades que se proyecten en una eventual Política Pública para el país. El Ministerio de Planificación y Política Económica (MIDEPLAN), según su página oficial se instituye como un órgano asesor y de apoyo técnico de la Presidencia de la República, siendo la instancia a cargo de “formular, coordinar, dar seguimiento y evaluar las estrategias y prioridades del Gobierno” (2021); es decir, mediante el Plan Nacional de Desarrollo, se establece los objetivos, estrategias y metas por alcanzar para el gobierno en ejercicio.

En esa misma línea el Ministerio de Planificación y Política Económica, funge como una instancia asesora en la elaboración de Políticas Públicas, presentando una metodología para su formulación, implementación y evaluación, todo ello en función de la “Guía para la elaboración de Políticas Públicas” (MIDEPLAN, 2017). Este documento sirve como la norma o la pauta metodológica que se debe llevar a cabo para lograr con éxito la gestión de una Política Pública. Para consultar directamente el documento se puede acceder al siguiente link:

https://documentos.mideplan.go.cr/share/s/fp24S-RnTdWk007TA_IikQ

A grandes rasgos se puede extraer de dicha guía aspectos de importancia que sirven de cimiento en la generación de una Política Pública, entre ellos se permiten distinguir los elementos principales que deben integrar este proceso, los cuales según la Guía se establecen en los siguientes:

· Inclusión del tema principal en la Agenda Política

· El reconocimiento del marco legal nacional e internacional

· El estado de situación o el resumen diagnóstico del problema y las variables e indicadores asociados

· La participación y los grupos de población objetivo

· Los enfoques, principios y características de la PP

· La definición de temas prioritarios o ejes de intervención

· Objetivos, resultados, acciones y otras variables

·Modelo de gestión o la forma de organización, los mecanismos para la gestión y el      papel de los entes participantes

· La evaluación y su  seguimiento

· La operativización de la PP por medio del Plan de Acción o una Estrategia (MIDEPLAN, 2017, p.9).

Como se puede observar a grandes rasgos, la adecuada concatenación y elaboración de cada uno de los elementos resultan medulares para la formulación de una Política Pública, ya que se toman en cuenta aspectos que justifican y diagnostican en primera instancia una situación problemática que se desea abordar y subsanar con la implementación de la Política Pública, a su vez,  permea la importancia de su desarrollo como tal, apuntando a una población beneficiaria, específica o general, así como las proyecciones que se establecen en la enunciación de sus objetivos, finalidades y metas por lograr en función de una adecuada evaluación y consecuente control del proceso, para el aseguramiento de un proyecto exitoso.

Se destacan entre los aspectos de una importante relevancia del proceso, la inclusión de una tema principal en la agenda política del país, y es que este es un tema de amplia relevancia en función de un priorización que tendrá la eventual propuesta de Política Pública, ante la voluntad política de ponerla en discusión ante diversos asuntos y problemáticas que acechas al país, por supuesto, los temas de seguridad, educación, pobreza y desempleo deben estar a la cabeza de esa lista de prioritarios que se deben discutir en la agenda nacional, pero dependerá mucho del enfoque político presente en las personas que toman decisiones a lo interno del Poder Ejecutivo y los intereses que promulguen.

Por último y como cierre a esta tercera entrada del blog, se identifica la importancia del elemento de la participación que encausa a diversos actores sociales a integrar el proceso de formulación, implementación y evaluación de una Política Pública, este elemento resulta primordial en la sensibilización y necesidad de acción por parte de diversos elementos sociales la posibilidad de éxito de la Política Pública, dándoles un rol protagónico y de importancia a la comunidades de trabajar por su beneficio en conjunto con la institucionalidad del país.


. Políticas estatales criminales: Mencione las políticas preventivas del delito, políticas de persecución penal y políticas de contención del Estado costarricense

Dentro de esta cuarta entrada del blog, se enfatiza en la identificación de algunas de las Políticas Estales que versan sobre los aspectos de criminalidad presentes en el país, en ese sentido se pueden observar políticas direccionadas a la Prevención del Delito, así como Políticas de Persecución Penal, y Políticas de Contención en Costa Rica, misma que serán abordadas de manera particular y de la misma forma ejemplificadas en su haber.

Por lo que en primer lugar se abordan propiamente las Políticas de Prevención del Delito, con lo que es importante acotar que la premisa a la que apunta la prevención es, el abordaje propio de la causas u orígenes que determinan la existencia o posibilidad de comisión del mismo, es decir, es la determinación de las causas que permiten que el delito se geste en la sociedad, y con ello, proceder a la mitigación de este por medio de la mitigación de estos factores de causalidad, mismos que pueden, ser sociológicos, psicológicos conductuales u otros.

                                                            Fuente: Psiquiatria.com

Entonces las Políticas de Prevención del Delito se enfocan en la atención de factores de diversas índoles que se identifican como causas que permean y facultan el nacimiento de comportamientos delictivos en la persona dentro de un determinado colectivo social. A pesar de que el país las políticas de prevención tienen y han tenido a lo largo de su historia un fuerte interés en la acción represiva contra el delincuente y de la misma forma su proyección apunta a una prevención terciaria, también se han realizado esfuerzos por un abordaje más enfocado en la prevención primaria y secundaria.

Como un ejemplo de los más importantes en la evolución de esta prevención y como parte de un Política Pública de Prevención del Delito se muestra el Plan Nacional para la Prevención de la Violencia y la Promoción de la Paz Social elaborado por Ministerio de Justicia y Paz, este plan articula íntegramente a las instituciones públicas y privadas, Organizaciones no Gubernamentales y de la misma forma las asociaciones comunitarias, en el siguiente link se puede consultar el Plan Nacional para la Prevención de la Violencia y la Promoción de la Paz Social para su estudio detallado.

https://data.miraquetemiro.org/sites/default/files/documentos/PLan%20Nacional%20de%20prevenci%C3%B3n%20de%20la%20violencia%20PLANOVI.pdf

Por otra parte, la Política de Persecución Penal en el país como se indica anteriormente no escapa a la realidad de su naturaleza, la cual es el direccionamiento de las acciones del Estado hacia las consecuencias del delito y no hacia sus causas, el Ministerio Público por medio de sus órganos como la Fiscalía, es la determina las acciones a ejecutar por medio de la orientación que tenga a la acción persecutoria  del Estado, en función de los delitos tipificados como punibles dentro de su Código Penal.

Haciendo una breve investigación por las diferentes intencionalidades de las Políticas de Persecución Penal del Ministerio Público costarricense, se pueden encontrar varias ejemplificaciones de estas Políticas Públicas, también es importante considerar que ciertamente permean su identificación de acuerdo por la materia de competencia, como es el caso de la Política de persecución de los delitos ambientales,  la Política de persecución penal en delincuencia organizada y gestión funcional del Ministerio Público o bien la Política de persecución penal en relación a los delitos previstos en los artículos 274, 275 y 276 del código electoral.

Como se puede observar toda esta particularización de Políticas de Persecución Penal, se determina en función de la materia de competencia por lo que se pueden encontrar diferentes documentos en la biblioteca del Ministerio Público, en relación con estas Políticas Públicas. En el Siguiente link se deja el acceso a dicha biblioteca para su revisión y análisis.

https://ministeriopublico.poder-judicial.go.cr/index.php/circulares-administrativas/category/193-politicas-de-persecucion-penal

Por último y en referencia a las Políticas de contención del Estado costarricense, se refieren a procesos que prescriben la necesidad de refrenar y moderar lo que en este caso apunta como tema de interés a la criminalidad que se desarrolla en el colectivo social nacional; son todas aquellas acciones estatales dirigidas a frenar el crecimiento de los delitos que se llevan a cabo en la sociedad costarricense.

Al igual que las Políticas de Persecución Penal, este tipo de Políticas de Contención se centran en la atención particular de las diferentes problemáticas, por ejemplo, una preocupación de prioridad en la agenda del Estado es la incursión que ha hecho el narcotráfico en el país. De hecho, se destaca el artículo periodístico de Arias de la Revista digital Diálogo, en donde indica que las autoridades realizaron una labor importante en lucha contra la delincuencia, “con la desarticulación de una banda dedicada al narcotráfico en la región sur del país, el 6 de abril de 2021” (2021).

Estas acciones como la generada en la nota periodística obedecen a Políticas de Contención de la delincuencia, y en lo particular, a lo referido en el Plan Nacional sobre Drogas, generado por el Instituto Costarricense contra las Drogas, en donde apunta como su objetivo la coordinación acciones institucionales para la atención conjunta de la problemática de las drogas en Costa Rica.

 Influencias sobre las Políticas Públicas, un vistazo a la Política Criminal Nacional.

Como última entrada a la elaboración y desarrollo del presente blog académico, se dese establecer un tema de importancia general en relación con las Políticas Públicas Nacionales, y particularizarlo conforme se avanza al tema, de la Política Criminal propiamente, por lo que a continuación se realiza un aporte sobre este último tema a desarrollar como culminación del presente desarrollo académico.

Como se habló en las anteriores entradas al blog, resulta de fundamental importancia que el tema de creación e implementación de una Política Pública a adecuada, se encuentre entre las prioridades de la agenda nacional, por ello, los temas sobre la delincuencia, narcotráfico y seguridad ciudadana, se consideran de gran interés para esta agenda, pero también exhibe un componente de considerable importancia para una aprobación exitosa de esta, y es la voluntad política, que prescribe, el inicio de los mecanismos, leyes y demás instrumentos gubernamentales que permitan una ejecución efectiva.

Es por lo que el abordar el tema de una Política Criminal costarricense es un tema prioritario y de un interés social inexpugnable para las situaciones que hoy en día el país sufre con las manifestaciones criminales. De acuerdo con Sibaja (2018), en los últimos periodos la Política Criminal costarricense “satisface las supuestas demandas sociales de endurecimiento efectivo de la ley” (p. 144), en otras palabras, se ha manejado la premisa que, a mayor incidencia del delito, se deben crear más leyes y figuras delictivas, así como puniciones más severas para los que las ejecutan, es decir, la satisfacción de un populismo punitivo.

Este populismo punitivo, Parafraseando a Llobet (2016), parte de la corriente de pensamiento de que el ciudadano “normal”, da por sentado que el aumento en la criminalidad se debe principalmente a una permisibilidad y ligereza en el actuar del sistema penal, en palabras simples, el sistema es visto como permisivo y su aplicación es lenta e inefectiva para asegurar la convivencia de los ciudadanos comunes. Las expresiones como” la Ley no sirve para nada” o “están en la cárcel porque se lo merecen”, son algunas de las más redituables en esta corriente de pensamiento, refiriéndose al manejo que el sistema de administración de justicia, hace de la ejecución de la pena de personas que actúan de manera antijurídica.

 Como se puede observar, esta cultura heredada de sistemas retributivos encontró una influencia marcada en la región no sólo costarricense, si no la centroamericana en general, como ejemplo del vecino gigante del norte, ha mostrado en la palestra que la mejor Política Criminal no se traduce en más cárceles o más presos dentro de estas, ya que estas acciones represivas no minan la incidencia del delito, al contrario, a parecen impulsarlo. Actualmente el enfoque costarricense se ha marcado una tendencia positivista, direccionando la Política Criminal hacia el modelo restaurativo, pero la verdad es que aún es incipiente su haber.

Entonces la Política Criminal costarricense ha mostrado efectividad con el desarrollo de este modelo de retribución de la justicia, pues la experiencia de muchos años afirma que no ha sido posible mitigar y menos disminuir a incidencia del delito con medidas que sólo buscan el castigo y el pago de la falta por parte del infractor, de la misma forma este aspecto ha derivado en el hacinamiento carcelario, los altos costos del sistema penitenciario, la imposibilidad de rehabilitación del infractor, en función de la posibilidad de una prevención terciaria, y todos los aspectos en relación con el sistema de administración de justicia que ha imperado como idea de una Política Criminal, ciertamente teñido de influencias o tendencias similares que, de la misma forma no han funcionado en otros países.

Por todo lo expuesto anteriormente, es que se desea plantear la reflexión obligada, que apunta a un cambio en la manera de hacer las cosas, si bien es cierto ya se distinguen atisbos de una justicia restaurativa, como se dijo anteriormente, una voluntad política resulta trascendental para dar un paso adelante en la lucha de la delincuencia desde su origen, desde un proyecto integral de una real Política Criminológica, que atienda en delito en su contexto multicausal y como un sub producto de la misma sociedad costarricense que forja sus orígenes desde las perspectivas de desigualdades, discriminación y brechas sociales.

No se trata de una Política de Persecución Penal generada desde el enfoque del Ministerio Público, ni de una Política de combate a la marginalización y la pobreza para poblaciones vulnerables, desde la perspectiva del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), se trata en sí de una integración de estos y muchos otros factores que inciden de manera directa o indirecta para que la delincuencia presente en el colectivo social costarricense se manifieste de la manera en que lo hace.

Las acciones deben verse desde el enfoque sistémico como el resultado de una serie de situaciones y eventos que coluden para generar la realidad plasmada en la sociedad, por lo que la importancia de este trabajo mancomunado recae en los hombros de aquellos que llevan las riendas del Estado costarricense, y que es por medio de sus accionar y direccionamiento de Policías Públicas en un contexto de integralidad social que permiten salir a delante con los problemas de prioridad para el país.

Referencias bibliográficas

Arias, G. (20 de mayo 2021). Costa Rica desarticula banda narcotraficante y decomisa 5,5 toneladas de droga. Diálogo. Recuperado de https://dialogo-americas.com/es/articles/costa-rica-desarticula-banda-narcotraficante-y-decomisa-55-toneladas-de-droga/

Chincoya, H. (2013). ¿Política criminal, política criminológica o políticas públicas en seguridad?: Reflexiones en la coyuntura de la redacción de Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018. Alegatos 83 (1).

González, S. Sánchez, M., Vásquez, S. (2010). Políticas de prevención del delito en Costa Rica (Memoria de Seminario de Graduación para optar por el grado de Licenciatura en Trabajo Social). Universidad de Costa Rica. San Pedro de Montes de Oca, Costa Rica.

Llobet, J. (2016). El “éxito” del populismo punitivo en Costa Rica y sus consecuencias. Revista Digital de la Maestría en Ciencias Penales 8 (8).

Ministerio de Planificación y Política Económica. (2017). Guía para la elaboración de Políticas Públicas. Recuperado de https://documentos.mideplan.go.cr/share/s/fp24S-RnTdWk007TA_IikQ

Ministerio de Planificación y Política Económica. (2020). Resumen de Políticas Públicas asesoradas por MIDEPLAN 2018-2019. Recuperado de https://documentos.mideplan.go.cr/share/s/iFRzt6jgRMmQWu57hVIOPg

Ministerio de Planificación y Política Económica. (2021). ¿Qué es el MIDEPLAN? Recuperado de https://www.mideplan.go.cr/que-es-mideplan

Torres, J., Santander, J. (2013). Introducción a las Políticas Públicas: Conceptos y herramientas desde la relación entre Estado y ciudadanía. Bogotá: Imprenta Nacional de Colombia.

Sibaja, I. (2018). La política criminal y el daño social en Costa Rica. Revista de Ciencias Sociales 161 (3). 141-151.

Comentarios